sábado, 28 de junio de 2008

experiencias 2.

El color rojo fluorecente, ascendió por las paredes lineales,
qe se encontraban perpendicular a ella.
Ella, qe no recordaba el momento misericordioso del día,
miró la luz qe entraba desde la puerte,
y con un grito desgarrador pidió la ayuda.
Y a su lado izquierdo se correspondió su mano derecha,
la que abraza cuando es el momento adecuado.
Ella se olvidó del azar.
Ella, ya no quiere más .
A ella, le duelen ambos lados de su cuerpo, ella pide ayuda,
pero está sola.
Yo, la he observado durante mi días de refugio en ella,
pero no había notado, qe ella, estaba peor qe yo.

Te quiero, ella. Resiste un poco más.. por lo menos, más que yo.

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